Maximizar el placer, Minimizar el dolor

COACHING EMPRESARIAL

El principio básico del funcionamiento cerebral es maximizar el placer y minimizar el dolor. 

Un buen líder tiene que buscar estrategias que ayuden a los miembros del equipo a alcanzar los objetivos maximizando el placer que puedan obtener por ello. Es cierto que cada persona puede necesitar estímulos diferentes para satisfacer sus centros de placer en el ámbito laboral. Para ello es muy importante conocer las características y necesidades de cada uno, tratándoles de forma individual y personalizada. Lo más importante es hacer que sientan que son importantes tanto para el líder como para la organización.

Al margen de la necesidades individuales de cada persona, de forma general podemos enumerar los siguientes elementos que producen placer:

  • Seguridad
  • Reconocimiento tanto público como privado.
  • Promover la autoestima demostrando confianza como líder
  • Proponer retos controlados generando crecimiento y desarrollo profesional
  • Permitir independencia tolerando errores.
  • Salario suficiente como medida higiénica pero no como elemento de motivación
  • Poder y control. Hacer que la persona del equipo se sienta propietario del proyecto, la tarea e incluso la toma de decisiones.

En definitiva, construir una tribu en la que todos sus miembros se sientan orgullosos de pertenecer a ella. Es importante tener presente que cada miembro de la tribu es único con necesidades, capacidades, y motivaciones diferentes. Por ello se debe aplicar tanto la inteligencia social como la inteligencia emocional, teniendo en cuenta esta diversidad para que todos y cada uno de ellos se sientan atendidos como persona única e individual. Esto es francamente difícil y requiere mucho tiempo, esfuerzo y dedicación pero es la grasa que permite que la maquinaria funcione de forma fluida. Y la pregunta es ¿Puede el coaching empresarial o el coaching ejecutivo ayudar a las empresa que quieren conseguirlo? 

Por supuesto el desarrollo de competencias de liderazgo tiene sus dificultades y habitualmente no surgen de forma innata en el líder, por lo que puede ser muy útil hacer un proceso de coaching ejecutivo que acompañe en este desarrollo. Un buen Coach puede ayudarte a analizar cuáles son tus competencias actuales y cuáles necesitas potenciar sacando lo mejor de ti mismo y entrenándote para desarrollarte como líder.

Libro recomendado: Cómo desarrollar las competencias de liderazgo. Pablo Cardona Soriano ; Pilar García Lombardía

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